viernes, 14 de noviembre de 2008

Venezuela: Chávez reparte su botín

Por Mary O´Grady

La autora comenta el reciente fallo del jurado en Miami en contra del empresario venezolano, Fabián Durán, quien fue acusado de ser un agente ilegal de Venezuela en territorio estadounidense.

El empresario venezolano Franklin Durán se mantuvo quieto y mirando al frente mientras un jurado de Miami lo declaró culpable la semana pasada de ser un agente ilegal de Venezuela en territorio estadounidense. Podría ser sentenciado a 15 años de cárcel.

Pero mientras Durán no mostraba emoción alguna en los juzgados, en Venezuela el autor intelectual de su delito, el presidente Hugo Chávez, se salía de sus casillas.

El problema para Chávez es que durante casi una década, los demócratas latinoamericanos han acusado a Venezuela de vulnerar la soberanía de sus vecinos al apoyar a la izquierda radical con dinero y armas. Chávez lo ha negado.

Ahora llega la condena de Durán, que ha revelado que se canalizaron considerables contribuciones financieras del gobierno de Chávez a la candidata peronista Cristina Kirchner en la contienda presidencial de Argentina en 2007. Para Chávez, quien parece estar trabajando en varios proyectos similares en la región, la publicidad negativa es demoledora.

El problema de Chávez en Argentina empezó el 4 de agosto de 2007, cuando un pequeño avión proveniente de Caracas aterrizó en Buenos Aires. A bordo viajaban dos funcionarios del gobierno argentino y tres ejecutivos de la compañía petrolera estatal de Venezuela PdVSA. Otro pasajero era el empresario venezolano Guido Alejandro Antonini.

Los agentes de aduanas descubrieron US$800.000 en el maletín de Antonini que no habían sido declarados. Le dejaron marcharse y este volvió a casa en Miami, donde fue a visitar a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y acordó cooperar en una investigación.

Chávez desconocía este acuerdo cuando conminó a su jefe de inteligencia a hallar una manera de acallar al hombre del maletín. Durán y otro venezolano llamado Carlos Kauffman, ambos amasaron fortunas en acuerdos con el gobierno chavista, fueron enviados a Florida para advertirle a Antonini que guardara silencio. No sabían que este había acordado llevar un micrófono a su reunión.

Las grabaciones de Durán y Kauffman, ofreciendo dinero a Antonini si no decía nada y sugiriendo que sus hijos corrían peligro si no lo hacía ayudaron a condenar a Durán. Kauffman se declaró culpable y testificó contra Durán.

La revelación de este comportamiento rufián por parte del gobierno venezolano es ya suficientemente vergonzoso. Pero aún pero para Chávez es el testimonio de Antonini de que un ejecutivo de PdVSA le dijo que había otros US$4,2 millones en el mismo avión y que habían habido otras operaciones para introducir dinero en Argentina ilícitamente para propósitos políticos.

Kauffman testificó además que el embajador venezolano en Bolivia le había dicho que tenía "US100 millones para gastar en Bolivia". Kauffman dijo que había estado negociando la venta de US$12 millones en equipos antidisturbios para Bolivia, a ser pagados por Venezuela.

Ese testimonio concuerda con reportes desde Bolivia que aseguran que el embajador de Venezuela viaja por el país entregando cheques a los alcaldes que apoyan al presidente Evo Morales. Mientras, en Colombia, la senadora pro-Chávez Piedad Córdoba recientemente admitió que una subsidiaria de PdVSA le entregó US$135.000.

Uno de los ejemplos más flagrantes de la influencia de Venezuela en la política interna de sus vecinos es Nicaragua, donde el antiguo sandinista Daniel Ortega es ahora presidente. Venezuela está suministrando entre 60% y 70% del crudo que consume Nicaragua anualmente a través de un programa que permite a Ortega pagar sólo la mitad de la cuenta.

La otra mitad es un préstamo a 25 años. Después de eso el entramado sin duda se complica.

La petrolera estatal nicaragüense, Petro-Nic, vende el petróleo a compañías privadas y recauda su valor total. El 25% por ciento de esas ganancias se destina a un fondo de inversión social llamado Albanisa y el 25% restante a algo llamado Albacaruna. El director de Petronic y Albanisa es también el tesorero del Partido Sandinista. Con sus "ingresos petroleros", Albanisa pasó el mes pasado entregando regalos como cocinas y casas en anticipación a las elecciones municipales de ayer. Lo que hace Albacaruna con la otra mitad del crédito venezolano no está claro.

Los críticos del gobierno dicen que es un fondo ilícito para Ortega y que ha sido usado para financiar campañas sandinistas. Los nicaragüenses están preocupados por los préstamos, que implican una mayor deuda nacional.

En El Salvador, donde el ex grupo guerrillero FMLN espera hacerse con la presidencia en marzo, los alcaldes del FMLN tienen una empresa llamada Alba Petróleos. Recibe gasolina y diésel en términos favorables de Venezuela, lo vende a un ligero descuento en el mercado en las gasolineras y capta una ganancia suculenta. Esto le permite dominar el mercado minorista y podría explicar porqué el partido está nadando en fondos de campaña ,algunos especulan que alcanzan más de US$60 millones.

El caso Durán ha destapado las actividades encubiertas de Chávez en Argentina. Pero sus ambiciones imperialistas van mucho más allá de ese país. Podría salirse con la suya pero nadie debería asumir de los éxitos de sus protegidos que su popularidad se está expandiendo. Es el dinero de Venezuela el que lo está consiguiendo. Con los precios del petróleo en caída, uno se pregunta cuánto durará el dinero.

http://www.eldiarioexterior.com/noticia.asp?idarticulo=23495

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